Cuáles son los síntomas que pueden alertar si tienes diabetes

La diabetes es una enfermedad que viene en aumento de la mano de la obesidad y el sedentarismo. Son millones las personas en Estados Unidos que la padecen, pero no lo saben. Los primeros síntomas de la diabetes, especialmente la diabetes tipo 2, no siempre son obvios.

De hecho, los signos y síntomas pueden aparecer tan gradualmente que las personas pueden tener diabetes tipo 2 durante años antes de que se les diagnostique la enfermedad, según la prestigiosa Clínica Mayo, cuya sede central, la Mayo Medical School, y sus dependencias para la investigación, están situadas en Rochester, Minnesota.

Por eso hay que atender a estos signos y síntomas para hacer una consulta a tu médico:
* Aumento de la sed y de la micción
* Fatiga
* Visión borrosa
* Pérdida de peso inesperada
* Aumento del hambre
* Llagas de curación lenta e infecciones frecuentes
* Encías rojas e inflamadas
* Hormigueo o entumecimiento en las manos o los pies

Diabetes tipo 1 y 2

Hay dos tipos de diabetes: la 1 y la 2. En la denominada diabetes mellitus tipo 1 (diabetes insulinodependiente o DM1) la producción de insulina es nula o escasa. Alcanza al 10% de los diabéticos, siendo mayoría los que la desarrollan a partir de los 30 años, aunque también afecta a niños y adolescentes.

La diabetes mellitus tipo 2 (diabetes no insulinodependiente o DM2) implica que el páncreas produce insulina, incluso a niveles más elevados que lo normal. Sin embargo, el organismo desarrolla una resistencia a sus efectos lo que desemboca en un déficit de insulina.

Según la Clínica Mayo de Estados Unidos, entre las cuestiones a considerar están la sed excesiva y aumento de la micción, signos y síntomas comunes de la diabetes. Cuando se padece diabetes, el exceso de glucosa (un tipo de azúcar) se acumula en tu sangre. Los riñones se ven obligados a trabajar horas extras para filtrar y absorber el exceso de glucosa.

Cuando los riñones no pueden seguir el ritmo, el exceso de glucosa se excreta en la orina y arrastra los líquidos de los tejidos, lo que te deshidrata. Esto por lo general te provocará sed. A medida que bebas más líquidos para saciar tu sed, orinarás aún más.

Es posible que sientas cansancio si tienes diabetes. Un nivel alto de glucosa en la sangre deteriora la capacidad del cuerpo para utilizar la glucosa para cubrir tus necesidades energéticas. La deshidratación por el aumento de la micción también puede hacer que te sientas fatigado.

Cuando pierdes glucosa a través de la micción frecuente, también pierdes calorías. Al mismo tiempo, la diabetes puede impedir que la glucosa de los alimentos llegue a las células, lo que provoca un hambre constante. El efecto combinado puede causar pérdida de peso rápida, en especial, con la diabetes tipo 1.

La visión borrosa es otro de los síntomas de la diabetes. Los niveles altos de glucosa en la sangre extraen líquido de los tejidos, incluidos los cristalinos de los ojos. Esto afecta la capacidad de hacer foco.

Otro signo que puede alertar la aparición de la diabetes son las llagas de curación lenta o infecciones frecuentes.

Los niveles altos de glucosa en la sangre pueden provocar un flujo sanguíneo deficiente y perjudicar el proceso de curación natural del cuerpo. Debido a esto, las personas con diabetes pueden notar úlceras de curación lenta, especialmente en los pies. En las mujeres con diabetes, pueden ocurrir con más frecuencia infecciones por levaduras vaginales y de la vejiga, según especialistas de la Clínica Mayo.

No hay que dejar pasar por por alto síntomas como hormigueo en manos y pies y las encías rojas, inflamadas y sensibles. En el primer caso, demasiada glucosa en la sangre puede afectar el funcionamiento de los nervios. Puedes notar hormigueo y pérdida de sensibilidad (entumecimiento) en tus manos y pies, al igual que dolor ardiente en tus brazos, manos, piernas y pies.

La diabetes también puede debilitar tu capacidad para combatir los gérmenes, lo que aumenta el riesgo de infección en las encías y en los huesos que mantienen los dientes en su lugar.

Fuente: Clarín 28/9/22