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Endometriosis

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Se trata de una enfermedad crónica que afecta a entre el 8% y el 12% de las mujeres en edad reproductiva, cifra que representa entre 150 y 200 millones de casos en todo el mundo. Además es una de las principales causas de infertilidad

La endometriosis es una enfermedad que afecta a 200 millones de mujeres en el mundo. Según la Sociedad Argentina de Endometriosis (SAE), en el país, si bien no existen datos oficiales, se estima que 1 millón de mujeres la padecen y la mayoría de las afectadas tienen entre 15 y 50 años. Además, es causa de infertilidad entre el 30% y el 50% de las mujeres en nuestro país.

"En la endometriosis el tejido endometrial se ubica fuera de su lugar habitual que es la cavidad uterina. Estos focos de tejido endometrial, respondiendo a las hormonas propias del ciclo menstrual, generan un sangrado mensual en el lugar donde se localizan". La médica tocoginecóloga y especialista en endocrinología Sandra Demayo señaló que "la demora entre el inicio de la sintomatología y la instauración del tratamiento suele prolongarse, siendo de más de siete años promedio, motivo por el cual se impone la concientización sobre la existencia de esta enfermedad".

Si bien la endometriosis puede ser asintomática, entre el 40% y el 60% consultan por dolor menstrual (dismenorrea), dolor en las relaciones sexuales (dispareunia) y/o dolor pelviano crónico. El 50% a 60% consultan por infertilidad. También puede presentarse con el desarrollo de quistes ováricos como única manifestación.

 "En los casos más severos, la calidad de vida de estas pacientes se encuentra afectada, el dolor dificulta sus actividades cotidianas, su desempeño escolar y laboral y puede generar afectación de las relaciones interpersonales -sostuvo la presidente de la Sociedad Argentina de Endocrinología, Ginecológica y Reproductiva y consultora del Laboratorio Pharmadorf-. Esta situación puede ser un facilitador para el desarrollo de trastornos del ánimo".

Distintos factores ambientales combinados con particularidades genéticas determinan la susceptibilidad de estas mujeres a producir las alteraciones endocrinas e inmunológicas que dan origen a la endometriosis.

Esta enfermedad se incrementó en la actualidad al compás de la vida moderna. Según la especialista, "factores como la postergación de la maternidad, la disminución del número de hijos y el menor período de lactancia condicionan a las mujeres a tener una mayor cantidad de ciclos menstruales".

"La exposición de la población a múltiples contaminantes ambientales denominados disruptores endocrinos, que incluye productos químicos sintéticos como disolventes, plásticos, herbicidas y pesticidas, que pueden filtrarse en el suelo y en las aguas subterráneas, entrando así a la cadena alimentaria y acumulándose en los animales y en los seres humanos interfiere con los sistemas hormonales e inmunológicos que mantienen al individuo en equilibrio", explicó Demayo, quien destacó: "Las dioxinas son subproductos residuales formados por la incineración de residuos y materiales con cloro, fabricación y recuperación de metales, papel y pasta de papel, y herbicidas clorados". Se demostró que las dioxinas producen alteraciones similares a las evidenciables en pacientes con endometriosis, y la incidencia de esta enfermedad es mayor en poblaciones con mayor exposición a las dioxinas.

"La sospecha del diagnóstico surge de la sintomatología, de los antecedentes y de una evaluación a través del examen físico. La ecografía transvaginal y la resonancia magnética nuclear resultan de gran utilidad en especial para la identificación de lesiones endometriósicas en algunas localizaciones -ahondó la especialista-. El diagnóstico definitivo de endometriosis se realiza a través de la inspección visual de la pelvis mediante la utilización de cirugía laparoscópica".

El inicio temprano del tratamiento médico ante la sospecha diagnóstica permite detener la evolución de la enfermedad. "Los anticonceptivos orales combinados y las formulaciones anticonceptivas con gestágenos solos constituyen la primera línea de tratamiento ya que actúan a nivel de los focos endometriósicos, produciendo la disminución de la actividad y promoviendo su reducción. Así como la utilización de analgésicos no esteroides resulta de utilidad para el tratamiento del dolor asociado a endometriosis", sostuvo.

En el caso de que no haya una adecuada respuesta al tratamiento médico o ante la presencia de quistes ováricos de tamaño considerable se puede recurrir al tratamiento quirúrgico.

La endometriosis es una enfermedad crónica y frecuente en mujeres en edad reproductiva cuyo tratamiento se prolongará durante toda la vida fértil. La sospecha ante los síntomas y el inicio precoz del tratamiento permite cambiar la evolución de la enfermedad y favorecer la calidad de vida y el pronóstico reproductivo de las mujeres afectadas.

Infobae Salud