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Día Mundial del Accidente Cerebrovascular

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Día mundial de su prevención. Actuar con rapidez, clave contra el ACV. Es la 2a causa de muerte y la 1era de discapacidad en adultos. En Argentina se produce 1 caso cada 4 minutos

 

El Congreso Mundial de Ataque Cerebral y la Sociedad Neurológica Argentina, con la adhesión de la Organización Panamericana de la Salud, OPS, resolvieron en el año 2008 destinar este día a informar a la comunidad acerca de esta grave patología que amenaza vidas y calidad de vida.

El ataque cerebral, o accidente cerebrovascular, ACV, puede producirse por la súbita pérdida de flujo sanguíneo cerebral (ACV isquémico) o por derrame cerebral (ACV hemorrágico), a causa de lo cual las neuronas se debilitan o mueren por falta de oxígeno. Como consecuencia, las partes del cuerpo controladas por la zona cerebral afectada dejan de funcionar, a veces en forma permanente. 

Según expertos, durante un stroke se pierden cerca de 2 millones de neuronas por minuto. Pero existe un período ventana para tratar y evitar secuelas. Cómo reconocer los síntomas.

Alrededor 15 millones de personas sufren un Accidente Cerebrovascular (ACV), Ataque Cerebral o Stroke cada año en todo el mundo, afirma la Organización Mundial de la Salud (OMS). De ellos, más de 5 millones mueren y otros 5 millones quedan discapacitados en forma permanente. Los ACV constituyen junto al infarto de miocardio las principales causas de muerte, “donde el riesgo de sufrir estas afecciones aumenta en los varones de edad madura, así como en las mujeres después de la menopausia”. 

El ataque cerebral es la segunda causa de muerte y la primera de discapacidad en adultos.

Se calcula que 1 de cada 6 personas sufrirá un ACV en algún momento de su vida, mientras que el cáncer de mama afecta a 1 de cada 8 mujeres. 

En Argentina se estima que ocurren aprox. 100.000 casos por año. Se produce 1 ACV cada 4 minutos. Y sólo 1 de cada 4 pacientes que sufre un ACV llega a tiempo al hospital. 

- Pero no todas son malas noticias

Lo bueno es que es posible tomar medidas para evitarlos. Dado que el ACV tiene un fuerte impacto sobre la salud y el bienestar de las personas, y constituye una carga económica y social.

- ¿Qué es el accidente cerebrovascular (ACV)?

El accidente cerebrovascular o ACV, también conocido como ictus o stroke (en inglés), embolia, apoplejía, derrame cerebral, o simplemente  ataque cerebral, se produce cuando falla la circulación sanguínea hacia el cerebro. Si se interrumpe el flujo de sangre hacia el tejido cerebral, éste pierde el suministro de oxígeno y los nutrientes necesarios para su normal funcionamiento y, en consecuencia, un buen número de células cerebrales pueden morir. A esto se lo conoce como accidente cerebrovascular, afección que puede causar la muerte inmediata o dejar secuelas, según el nivel de gravedad del daño ocasionado.

- ¿Por qué se producen los ACV?

Se deben fundamentalmente a una obstrucción arterial que impide que la sangre fluya hacia el cerebro (ACV isquémico). La causa más frecuente de obstrucción es la formación de depósitos de grasas en las paredes internas de los vasos sanguíneos que aportan sangre al cerebro, con lo cual los vasos se vuelven cada vez más estrechos y menos flexibles, y esto se conoce como aterosclerosis.

Al estrecharse los vasos, es más probable que se formen coágulos sanguíneos que pueden obstruir con mayor facilidad los vasos, y éstos dejan de aportar sangre al cerebro provocando lesiones cerebrales. Además de los depósitos de grasas en las arterias, el ACV isquémico (bloqueo de flujo) puede producirse por otras causas: por ejemplo, debido a embolias provenientes del corazón o del cuello. Si el ritmo cardiaco de una persona es débil o irregular (arritmia) pueden formarse coágulos sanguíneos en el corazón que pueden desprenderse y viajar por los vasos hasta el cerebro, y quedar atrapados en alguna arteria cerebral estrecha e impedir que la sangre fluya hacia una zona determinada. A esto se lo conoce comúnmente como embolia cerebral (desprendimiento y posterior migración de un coágulo del corazón). Asimismo, las embolias también pueden provenir de un coágulo formado en los vasos del cuello.

Pero también existe otra categoría de ictus que es causado por una hemorragia cerebral, cuando un vaso sanguíneo del cerebro se rompe y deja salir sangre, dañando las neuronas.

- ¿Cuáles son los signos de advertencia de un ataque cerebral?

Cuando el cerebro no está recibiendo oxígeno suficiente, el cuerpo envía signos de advertencia de inminente peligro. Si se observan uno o más de los siguientes signos de ataque cerebral no hay que esperar, “se debe llamar inmediatamente a un médico o a emergencias”:

• Dolor de cabeza grave súbito sin causa conocida

• Dificultad súbita para caminar, mareos, o pérdida del equilibrio o la coordinación

• Entumecimiento súbito o debilidad facial, del brazo o la pierna, especialmente de un lado del cuerpo

• Confusión súbita, o dificultad para hablar o comprender lo que se habla

• Súbita dificultad para ver con uno o ambos ojos

Otros signos de peligro:  visión doble, somnolencia, náuseas y vómitos. A veces los signos de advertencia pueden durar solamente unos pocos instantes y luego desaparecen. Estos breves episodios, conocidos como ataques isquémicos transitorios (AIT), a veces se refieren a ellos como mini accidentes cerebrovasculares. Aunque son breves, identifican una afección seria subyacente que no desaparecerá sin atención médica. Lamentablemente, cuando los signos se disipan, muchas personas los ignoran y siguen su rutina diaria sin prestarles atención. Hacerlo puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

- La alerta de las 5C, una regla para reconocer los signos del ACV

Cabeza. Dolor de cabeza severo e inesperado

Cuerpo. Sentir un lado débil, dormido o paralizado

Ceguera. Ver doble o perder la visión de un ojo

Caminata. Alteración del equilibrio para caminar

Confusión. Problemas para hablar o entender

Actúa  Con  Velocidad - "Cada minuto cuenta"

“Durante un ACV, el tiempo perdido es cerebro perdido”.

- La importancia de los factores de riesgo en el ACV

Un factor de riesgo es una afección o comportamiento que se produce más frecuentemente en quienes tienen o se encuentran en mayor riesgo de tener una enfermedad que quienes no la tienen. Tener un factor de riesgo para sufrir un ataque cardíaco o un ataque cerebral no significa necesariamente que lo vaya a tener.

Por otra parte, no tener un factor de riesgo no quiere decir que se evitará tener un ataque cerebral. Pero el riesgo de sufrir un ataque crece a medida que aumenta el número y la severidad de los factores de riesgo. La combinación de múltiples factores es especialmente peligrosa, ya que -en conjunto- el riesgo de sufrir un ACV es mucho mayor.

Hay determinados factores sobre los cuales no se pueden influir; por ejemplo: edad, sexo (los hombres  maduros y las mujeres postmenopáusicas se ven más afectados) e historia familiar con antecedentes de ACV u otras enfermedades vasculares. Sin embargo, algunos factores de riesgo pueden disminuirse introduciendo modificaciones en el estilo de vida”.

Principales factores de riesgo 

• Hipertensión arterial

• Sobrepeso u obesidad

• Dieta no saludable

• Falta de ejercicio físico

• Niveles altos de colesterol, LDL colesterol y triglicéridos

• Distrés (exceso de estrés)

• Diabetes

• Consumo de tabaco o contacto con el humo de otras formas

• Consumo excesivo de alcohol

• Ciertos medicamentos o sustancias adictivas

Reduciendo los factores de riesgo, se reducirá el riesgo de accidentes cerebrovasculares y, asimismo, el infarto de miocardio y otras enfermedades vasculares.

- ¿Qué hacer frente a un accidente cerebrovascular?

Hay una "ventana de oportunidad de alrededor de 3 - 4 horas" desde que se desencadena el ataque cerebral para intervenir, y reducir o evitar secuelas. Si alguien presenta signos de sufrir un ACV, ya sea mayor o menor, se debe llamar inmediatamente a un médico o pedir una ambulancia o, de lo contrario, conducirlo al servicio de urgencias más cercano. Es aconsejable hacerlo aunque los síntomas no sean muy intensos, ya que el accidente cerebrovascular puede seguir progresando. El centro deberá contar con TAC y equipo de intervencionistas intravascular.

- Tratamiento, rehabilitación y apoyo

Hasta el momento, el accidente cerebrovascular no tiene cura satisfactoria. Algunos tratamientos posibles son la asistencia hospitalaria, los medicamentos, las intervenciones transcatéter, la cirugía y la rehabilitación. Con frecuencia, los ACV se deben a algún tipo de enfermedad cardiovascular. En estos casos, el tratamiento deberá orientarse a la causa de la enfermedad.

Las válvulas cardíacas dañadas, por ejemplo, pueden ser reparadas o reemplazadas quirúrgicamente.

Los pacientes con fibrilación auricular (un tipo de arritmia) pueden tomar medicamentos diluyentes de la sangre (anticoagulantes) para prevenir la formación de coágulos. Los anticoagulantes orales y la aspirina parecen disminuir el riesgo cerebrovascular en pacientes con fibrilación auricular.

Tratamientos posibles

Hay diferentes tipos de medicamentos para tratar los accidentes cerebrovasculares. Al llegar al centro de atención tras sufrir un ACV el paciente podría recibir medicamentos anticoagulantes (warfarina) o antiplaquetarios (aspirina) a fin de prevenir la formación de otro coágulo sanguíneo, pero también un analgésico si tiene un dolor de cabeza muy fuerte.

El activador del plasminógeno tisular (tPA) es un disolvente de coágulos que significa un importante adelanto en el tratamiento de ACV isquémicos provocados por coágulos sanguíneos.

La endarterectomía carotídea es un procedimiento quirúrgico que consiste en cortar y extraer las acumulaciones de grasa (placa aterosclerótica) de una arteria del cuello que lleva al cerebro sangre rica en oxígeno.

La angioplastia cerebral es una técnica aún experimental que la mayoría de los hospitales o centros especializados aún no ofrecen.

Rehabilitación

El accidente cerebrovascular es una de las principales causas de discapacidades de larga duración en gran parte del mundo. Los sobrevivientes de un ACV deben enfrentarse a una variedad de problemas mentales y físicos, según la gravedad del daño cerebral.

Con rehabilitación, la mayoría de quienes sufren un accidente cerebrovascular pueden mejorar su calidad de vida. El objetivo de la rehabilitación es ayudar a los sobrevivientes a reducir su dependencia de las personas encargadas de su cuidado y mejorar su capacidad física. Las claves de una rehabilitación exitosa incluyen la actitud del sobreviviente, la destreza del equipo de rehabilitación y el apoyo y la cooperación de los familiares y amigos.

Estrategias de Neurorrehabilitación: nuevas técnicas que se ensayan en Europa y Estados Unidos, y que pronto se aplicarán en el país. La estimulación transcraneal con electricidad o magnetismo, la toxina botulínica guiada por ecografía y el uso de bioprótesis. 

Neuroplasticidad: Que le permiten al cerebro transformarse a sí mismo. Distintas investigaciones indican que existe un lapso de hiperplasticidad, semejante a la que poseen los chicos, inmediatamente posterior al ACV que podría rondar los tres meses. Desde hace unas décadas, diversos estudios mostraron que el cerebro y el sistema nervioso cambian constantemente a lo largo del desarrollo, con el envejecimiento, con las experiencias y con las injurias o daños. Esto llevó a pensar que puede recuperarse. La idea es desarrollar tecnologías que puedan fortalecer los procesos normales del cerebro y mejorar la recuperación. El cerebro tendría capacidades de recuperación como las que pone en marcha cuando uno se cae y se lastima. 

Apoyo

Los sobrevivientes de un ACV necesitan una red de apoyo para hacer frente a su rehabilitación. Los grupos o clubes de apoyo para los sobrevivientes de un accidente cerebrovascular ofrecen excelentes oportunidades para hablar con expertos médicos y con otros sobrevivientes y sus familias. Estos clubes también son lugares donde los pacientes pueden aprender, intercambiar experiencias y brindarse apoyo mutuo.

- Recomendaciones para evitar sufrir ataques cerebrales

La hipertensión, la diabetes, el alcoholismo, el tabaquismo, el colesterol alto, el sedentarismo, el consumo de drogas y la obesidad forman la lista de los factores de riesgo del ataque cerebral. 

El 80% de las personas que tienen un ACV son hipertensas y el 22% tiene diabetes. El control adecuado de estas dos enfermedades es fundamental para prevenir el infarto cerebral, según recomiendan los especialistas.

Para disminuir el riesgo de sufrir un ACV hay que actuar definitivamente sobre los factores de riesgo que se pueden modificar; principalmente los relacionados con el estilo de vida

•    Mantener un peso adecuado (tomar conciencia sobre los peligros de la obesidad o el sobrepeso)

•    Establecer un plan de alimentación saludable con un profesional capacitado

•    Realizar ejercicios físicos moderados en forma regular (en lo posible, al menos 45 minutos  en forma diaria)

•    Controlar los niveles de colesterol, LDL colesterol y triglicéridos mediante análisis periódicos de laboratorio

•    Controlar la presión arterial elevada (medirse la presión regularmente)

•    Manejar el exceso de estrés mediante distintas técnicas de relajación

•    Prevenir o controlar la diabetes y la pre-diabetes con especialistas

•    No fumar y mantenerse alejado de quienes lo hacen

•    Beber con moderación bebidas alcohólicas (no más de un vaso en una comida)

•    Prestar atención a ciertos medicamentos que favorecen la formación de coágulos sanguíneos (por ejemplo: anticonceptivos)

 

 

 

Proyecto Salud