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Día Mundial del Alzheimer. Una epidemia en el siglo XXI

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Alertan sobre el riesgo de una epidemia global. Cada 3 segundos alguien desarrolla demencia. Los expertos destacan que es importante estar atento a las primeras señales

El "Día Mundial del Alzheimer" se lleva a cabo todos los años el día 21 de septiembre, fecha instituida por la Organización Mundial de la Salud y la Federación Internacional de Alzheimer. El propósito de esta conmemoración es dar a conocer la enfermedad y difundir información al respecto, solicitando el apoyo y la solidaridad de la población en general, de instituciones y de organismos oficiales.

Es un desorden progresivo, degenerativo e irreversible del cerebro que causa la debilitación, la desorientación y una eventual muerte intelectual. Su nombre proviene de Aloís Alzheimer, un neurólogo alemán que en 1907 describió los síntomas que presentaba una mujer de 48 años como graves problemas de memoria así como las características neuropatologica de la enfermedad.

La enfermedad de Alzheimer o demencia senil es una patología cerebral progresiva que se caracteriza por una degeneración de las células nerviosas del cerebro y una disminución de la masa cerebral. Las manifestaciones básicas de la enfermedad son la pérdida de memoria, la desorientación temporal y espacial y el deterioro intelectual y personal. En la mayoría de las personas afectadas los síntomas aparecen por primera vez después de los 60 años de edad.

Esta enfermedad causa diferentes atrofias en el cerebro, pudiendo durar, según la severidad de esta, hasta unos 10 años. En la actualidad la enfermedad es incurable y terminal, y en la mayoría de los casos se da en personas mayores de 60-65 años.

Se estima que para el 2050, la enfermedad de Alzheimer será una “epidemia global”, según el director ejecutivo de la Alzheimer´s Disease International (ADI), Marc Wortmann. Esto se debe a la longevidad y crecimiento exponencial de la población mundial, con especial aumento en países en vías de desarrollo.

La Organización Mundial de la Salud identifica a la enfermedad como el tipo más común de demencia, afectando entre 60% y 70% de las personas que viven con demencia. El reporte Global de Alzheimer 2015 cuantifica las dimensiones de la enfermedad y el crecimiento esperando para los próximos años. En el mundo hay 46.8 millones de personas con demencia y se espera que para el 2050 el número ascienda a 131.5 millones. Se estima que la cantidad de enfermos se duplicará cada 20 años. La frecuencia es tal que actualmente cada 3 segundos una persona en el mundo desarrolla demencia. En el continente americano hay 9.5 millones de personas con demencia y se espera que para el 2050 el número escale a 29.9 millones. En la Argentina se estima que la cantidad de personas con la enfermedad de Alzheimer es de 500 mil.

- Factores de riesgo

La Asociación para el Alzheimer considera que hay factores de riesgo que, aunque no son condicionantes necesarios, aumentan la probabilidad de que la enfermedad de Alzheimer se desarrolle.

Edad: A mayor edad aumenta el riesgo: 2% a los 60 años y 40% a los 80 años.

Historia Familiar: El riesgo aumenta conforme más miembros de la familia tienen la enfermedad. Aquellas personas con un padre o hermano/a con la enfermedad de Alzheimer tienen 2 o 3 veces más posibilidades de desarrollarla.

Otros factores: Genética, consumo de alcohol excesivo, lesiones de cabeza serias y factores de riesgo de enfermedades del corazón como: alta presión, diabetes, fumar y exceso de peso. 

- Signos y síntomas

Los primeros síntomas que nos alertan que una persona padece Alzheimer son el deterioro de la memoria reciente (olvidos) y la falta de palabras (anomias). El problema es que los mismos son el comienzo de la enfermedad de Alzheimer pero son también muy frecuentes y normales en el envejecimiento normal. Esto trae una problemática y hace necesario un cuidadoso diagnóstico diferencial. Existen así olvidos patológicos que predicen la enfermedad (olvidos o anomias que no mejoran con facilitaciones, reiteraciones frecuentes y desorientación temporal o espacial) y olvidos normales del envejecimiento (olvidos que aparecen espontáneamente o ante cualquier estimulo más tardíamente).

- Importancia de la detección temprana

El diagnóstico precoz no es un tema menor si se tiene en cuenta que las enfermedades Neurodegenerativas se inician muchos años antes de aparecer los síntomas, por tal motivo, quizás, cuando los síntomas son evidentes ya es tarde para aplicar tratamientos curativos o que modifiquen la línea de evolución de la enfermedad. Portadores de mutaciones genéticas muy poco frecuentes como la Presenilina 1 y 2 o APP presentan un gran riesgo de sufrir la Enfermedad, mientras que portadores de APOE presentan un riesgo entre medio y moderado pero siendo esta última una mutación bastante frecuente en nuestra población.

Los estudios por imágenes de PET, ya sea aquellos que buscan depósito de Amiloide en la corteza del cerebro o la presencia de proteína Tau, ambos identificados como la posible causa de neurotoxicidad que conduce a la enfermedad, se encuentran ganando terreno dentro de la práctica clínica. También la búsqueda de los mismos en el líquido cefalorraquídeo, si bien es una práctica invasiva tendría un rol en el diagnóstico temprano.

El mayor esfuerzo de los investigadores hoy en día esta focalizado en la prevención del depósito de Amiloide a través de vacunas en desarrollo, drogas anti agregantes o incluso  moduladores inmunológicos anti-amiloide.

No hay dudas de que gracias al esfuerzo de los investigadores, esta compleja combinación  de esfuerzos para diagnóstico precoz y tratamiento especifico, tarde o temprano tendrá sus frutos. Por ahora mejorar la calidad de vida y disminuir los factores de riesgo, no es un tema menor y está en nuestras manos.

En caso de sospechar la presencia de un cuadro patológico se recomienda concurrir al médico especialista para confirmar el diagnóstico”. Según la Asociación para el Alzheimer, cuanto más temprano sea el diagnóstico, mejor se puede organizar la persona y su familia para:

Obtener los mejores beneficios de los tratamientos existentes: Para aliviar síntomas y ayudar a retrasar su avance.  

Tener más tiempo para planear su futuro: Al elegir cómo serán las condiciones de su futuro cuidado, vivienda, transporte, y ordenar sus finanzas y aspectos legales, aumenta la sensación de control sobre su vida.    

Recibir contención y apoyo para uno y su familia: Organizaciones como A.L.M.A (Asociación Lucha contra el Mal de Alzheimer y Alteraciones semejantes) ofrecen contención emocional y asesoramiento personalizado para pacientes y familiares.   

- 10 señales de alerta de pérdida de la memoria 

La memoria es lo primero que se compromete en la enfermedad de Alzheimer. La Asociación para el Alzheimer definió las siguientes señales de alerta para identificar los primeros síntomas de la enfermedad:

1) Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana: Consiste generalmente en olvidar información recién aprendida, o fechas o eventos importantes. Pedir lo mismo repetidamente y depender de sistemas de ayuda para la memoria como notitas o dispositivos electrónicos, o en la ayuda de familiares para hacer cosas que antes hacía por sí mismo. 

2) Dificultad para planificar o resolver problemas: Algunas personas experimentan cambios en su habilidad para desarrollar y seguir un plan o trabajar con números. Pueden tener dificultad para seguir una receta de cocina o manejar las cuentas mensuales. Pueden tener problemas para concentrarse y demorar más que antes en hacer las mismas cosas.

3) Dificultad para desempeñar tareas habituales en la casa, en el trabajo o en su tiempo libre: Dificultad para completar las tareas cotidianas. A veces, pueden tener dificultad para llegar a un lugar conocido, administrar un presupuesto en el trabajo o recordar las reglas de un juego muy conocido. Suelen necesitar ayuda de vez en cuando para usar el microondas o grabar un programa de TV.  

4) Desorientación en tiempo o lugar: Olvidar fechas, estaciones y el paso del tiempo. Pueden tener dificultad en comprender algo si no está en proceso en ese instante. Es posible que hasta se les olvide dónde están y cómo llegaron allí.

5) Dificultad para comprender imágenes visuales y cómo objetos se relaciones uno al otro en el ambiente: Tener dificultad para leer, juzgar distancias, y determinar color o contraste, lo cual puede causar problemas para conducir un vehículo.

6) Nuevos problemas con el uso de palabras en el habla o en la escritura: Tener problemas para seguir o participar de una conversación. Pueden interrumpir una conversación sin idea de cómo seguir o que repitan mucho lo que dicen. Suelen luchar por encontrar las palabras correctas o que llamen a las cosas por un nombre incorrecto (como llamar a un ‘lápiz’ un ‘palito para escribir’).

7) Colocación de objetos fuera de lugar y la falta de habilidad para retrasar sus pasos: Frecuentemente colocar cosas fuera de lugar. Se les pueden perder cosas sin poder volver sobre sus pasos para encontrarlas. A veces suelen acusar a los demás de robarles, acusaciones que se van acentuando con el tiempo

8) Disminución o falta del buen juicio: Experimentar cambios en el juicio o en la toma de decisiones. Por ejemplo, es posible que regalen grandes cantidades de dinero a las personas que venden productos y servicios por teléfono. Puede ser también que presten menos atención al aseo personal.

9) Pérdida de iniciativa para tomar parte en el trabajo o en las actividades sociales: Empezar a perder la iniciativa para ejercer pasatiempos, actividades sociales, proyectos en el trabajo o deportes. Es posible que tengan dificultad para entender los hechos recientes de su equipo favorito o en cómo ejercer sus pasatiempos preferido. También pueden evitar formar parte en actividades sociales a causa de los cambios que han experimentado.

10) Cambios en el humor o la personalidad: El humor y la personalidad suelen cambiar. Pueden llegar a estar confundidas, sospechosas, deprimidas, temerosas o ansiosas. Se pueden enojar fácilmente en casa, en el trabajo, con amigos o en lugares donde están fuera de su ambiente.

- El valor del cuidador

Los cuidadores significan muchas cosas para quienes padecen Alzheimer: son su fuerza, su apoyo, su aliento, sus compañeros, su familia...

La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad prolongada (10 a 15 años) y en gran parte de la misma los pacientes necesitan un intenso cuidado.

Los cuidadores están expuestos a un estrés elevado y sostenido, que si no es manejado adecuadamente descompensa la salud de los mismos. Es clave el rol del médico en actuar adecuadamente para prevenir esto, fundamentalmente a través de la educación a familiares para que conozcan las características de la enfermedad, los síntomas probables de los pacientes y sobre todo para que sepan cómo manejar adecuadamente los mismos. Por otra parte se los debe instruir en cómo evitar que el estrés y la sobrecarga los descompensen.

- Medidas para prevenir el deterioro cognitivo

Más de un tercio de las demencias podrían prevenirse modificando el estilo de vida.

Controlar los Factores de Riesgo Vascular en la edad media de la vida

- Hipertensión arterial

- Diabetes

- Dislipemia

- Obesidad

- Sedentarismo

Promover los Factores Protectores (reserva cognitiva)

- Actividad física: ejercicio aeróbico a través de caminatas, deportes, baile, uso de bicicleta, etc.

- Actividad mental: aprender algo nuevo (idioma, dibujo, pintura, mecánica, música, etc), realizar actividades lúdicas (ajedrez, sudoku, bridge, etc.), buscar nuevas maneras de hacer lo mismo.

- Actividad social: mantener red de amigos, participar en asociaciones y clubes, intervenir en actividades de la comunidad, participar en grupos de teatro, lectura, música, cine, etc.

 

- Más información

A.L.M.A. (Asociación Lucha contra el Mal de Alzheimer y Alteraciones semejantes)

http://www.alma-alzheimer.org.ar/  - Tel.: (011) 4671-1187/  4674-4357

Lunes a Viernes de 14 a 19 hs. .

 

Proyecto Salud